Escuchar, conversar y generar confianza

Un artículo de SURA especial para SINPRO, a propósito de la pandemia.

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Por: Luis Daniel Bermúdez Morales, Líder de Salud Integral de Seguros SURA Colombia.

La vida es un entramado de relaciones y, en este tiempo, es común encontrarnos en conversaciones alrededor del trabajo en casa y de las nuevas dinámicas que se han generado. Ese lugar que tradicionalmente hemos destinado a compartir en familia o para la vida privada, hoy se vuelve el epicentro de todas nuestras actividades. Es en la casa donde confluyen múltiples roles sociales que desempeñamos.

“Establecer rutinas y límites parece una paradoja en un momento en el que la hiperconectividad parece no dar lugar a un corte de actividades…”

Establecer rutinas y límites parece una paradoja en un momento en el que la hiperconectividad parece no dar lugar a un corte de actividades, a parar sin desconectarnos, pero es una de las rutas para encontrar el punto exacto que nos permita responder a cada asunto, sin deteriorar ningún aspecto de la vida.

En ese sentido, no hay mejor herramienta que la conversación, no solo para compartir lo que sentimos o nos inquieta con alguien, sea del trabajo o la familia o el entorno cercano, sino para establecer acuerdos y coordinar acciones en los ámbitos laboral y personal.

Ansiedad, angustia, consumo de sustancias sicoactivas, soledad, violencia intrafamiliar, abuso, son situaciones que se han hecho más evidentes durante el aislamiento. Para dar un manejo adecuado a estas situaciones se debe partir de escuchar atentamente a las personas cercanas, trascender y preguntar más allá de los temas laborales, no solo para generar redes de apoyo, sino para entender las particularidades de cada uno y generar alternativas acordes a cada contexto.

“Es importante entender que no necesariamente por disponer muchas actividades en pro de los empleados se genera un ambiente favorable”

Es importante entender que no necesariamente por disponer muchas actividades en pro de los empleados se genera un ambiente favorable; poco se haría si no se cuenta con los canales para expresarse y sentirse valorado como individuo y como parte de un equipo.

Hoy saberse acompañado puede hacer la diferencia. Son muchas las variables que impactan la salud de las personas. Por eso es tan valioso ampliar la visión tradicional, para entenderla como la capacidad que tenemos de disfrutar de la vida y afrontar las situaciones que nos trae.

Abordar la salud mental desde la sumatoria de condiciones físicas, emocionales, sociales y laborales permite prevenir y atender de manera integral a una persona. A veces reducimos los asuntos de salud mental a la atención sicológica, pero es mucho más que eso.

En las empresas tenemos la posibilidad de influir en la adopción de hábitos que promuevan la salud mental, desde asuntos básicos como preguntar por el sueño, la alimentación, la actividad física, la salud financiera, el entorno familiar, entre otras. Estas realidades inciden en la salud mental, un tema que debe ser parte de la agenda cotidiana de nuestras empresas.

Por eso el estilo de liderazgo, entendido en un sentido más amplio que la jerarquía o autoridad, es un factor decisivo para generar en el trabajo remoto entornos laborales que sean protectores, que promuevan la confianza. Esto se traduce en posibilidades para afrontar las transformaciones que se derivan de cualquier situación, por más compleja que se vislumbre.

Finalmente, por muchos medios nos llega el mensaje de tener una actitud positiva, de ver lo bueno que trae esta situación y, aunque es cierto que depende de cada persona, también lo es que los entornos influyen positivamente o no, por eso, hoy más que nunca, es tiempo de escuchar, conversar y generar confianza.

“En estos tiempos, la conversación es clave, no solo para compartir lo que sentimos o nos inquieta con alguien, sea del trabajo o la familia o el entorno cercano, sino para establecer acuerdos y coordinar acciones”.

Claves para responder a este momento

  • ·     Escuchar y reconocer la realidad del otro: basta cambiar la típica pregunta “¿cómo estás?” por un “¿cómo te has sentido?”, para comenzar a hacerlo.
  • ·  Abrir conversaciones desde la confianza, con la pareja, los hijos, el jefe y los compañeros de trabajo, para generar acuerdos y comprensiones comunes en estas relaciones.
  • ·      Establecer límites a la jornada laboral: redefinir el sentido de urgencia frente a otros roles, revisar procesos, ganar flexibilidad y agilidad en las decisiones.

Estar presente no significa estar conectado en la pantalla: construir confianza en los equipos, reconocer las particularidades de la realidad del otro, acordar expectativas.

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