Nuestro voto y las consecuencias de una buena o mala elección

Escrito por EditorSINPRO
Categoría: Noticias
Creado: Martes, 29, Marzo 2022 20:59
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EDITORIAL 032022

Los colombianos tendremos una nueva oportunidad para engrandecer nuestra democracia, una jornada en la que debemos procurar elegir bien y votar bien.

En la primera vuelta presidencial nos corresponde como ciudadanos ejercer con autonomía nuestro derecho al voto, como forma de expresión y de participación. Ese ejercicio requiere de análisis, criterio y contraste de información, sin olvidar que están en juego el futuro del país, nuestra democracia, las libertades, la economía, los bienes públicos, el patrimonio privado, el empleo, la salud, la educación…

En esta campaña electoral nos encontramos en un escenario variopinto de candidatos, propuestas, promesas e ideologías que, hoy más que nunca, nos debe concitar a votar con responsabilidad, convicción, coherencia y con respeto por nuestra democracia. Es nuestro deber como ciudadanos votar a conciencia; no podemos darnos el lujo de llorar sobre la leche derramada; basta posar la mirada en la Medellín de hoy y las consecuencias de una elección.

En la Medellín de hoy se ven efectos en los daños a instituciones como EPM, Ruta N, el Hospital General y el Jardín Botánico, en el deterioro de las relaciones con el empresariado y con el desprecio con que se trata a algunos medios de comunicación.

En la Medellín de hoy se percibe una estigmatización contra quienes ejercen oposición. En la ciudad se percibe un gran debilitamiento de programas históricos como Buen Comienzo y de la educación en general. La Medellín de hoy cayó 29 puestos en el ranquin de Smart Cities al pasar al lugar 101 entre 118 ciudades. En la Medellín de hoy se han cerrado 16 centros de salud adscritos a Metrosalud. En la Medellín de hoy la percepción de inseguridad ciudadana cotiza al alza.

En la Medellín de hoy se percibe la utilización de EPM como caballito de batalla para la desestabilización institucional y empresarial de nuestra región. En la Medellín de hoy existe la percepción de que las puertas de EPM se abrieron para dar paso a la politiquería y con ello la pérdida de rigor y el resquebrajamiento del gobierno corporativo de la empresa, impactando, entre otros, su reputación financiera.

En la Medellín de hoy quedó la percepción de haberse orquestado una estrategia para propiciar la demora del pago de los seguros por la contingencia del proyecto Hidroituango. En la Medellín de hoy se ha puesto y se sigue poniendo en riesgo a Hidroituango, a EPM y las finanzas de la ciudad, a la que le transfieren más de 1,5 billones de pesos anuales para inversión social.

Ante este espejo de Medellín y de EPM, la segunda mayor fuente de ingresos de la Nación, después de Ecopetrol, como ciudadanos debemos procurar elegir y votar bien, pensando en la democracia y nuestros derechos y libertades, defendiendo las empresas generadoras de empleo y el bienestar de todos los colombianos.

Debemos mirar el espejo de Medellín para evitar, que como se ha hecho con EPM, se pongan en riesgo a Ecopetrol y la autonomía del Banco de la República, así como el sistema pensional, lo que podría dar al traste con el sueño de millones de colombianos de acceder a una jubilación más tranquila.

Como ciudadanos está en nuestras manos decidir lo mejor para el país. Ese ejercicio requiere de total consciencia, absoluta responsabilidad y el mayor conocimiento posible de antecedentes y propuestas, esbozadas en los planes de gobierno y declaraciones públicas de quienes aspiran a regir los destinos de Colombia en los próximos años.

En las próximas elecciones está en nuestras manos elegir bien y votar bien.